martes, 18 de mayo de 2010
admin admin
Esto me recuerda cuando los amigos de un ISP (cuyo nombre no voy a desvelar), me contaron que el 60% de las contraseñas de correo coincidían con el nombre de usuario. De esto hace ya tiempo, claro. Supongo que las cosas han cambiado y ya no se permiten determinados excesos.
De momento, los router sí que permiten configurar el socorrido admin admin, y a las pruebas me remito.
¡Tachán!
Sí, lo sé, soy un hacker de pacotilla.
martes, 9 de febrero de 2010
Asilo 2050
- Internet
- Vintage Internet
- Videojuegos
- ¡Digo! y anda que no estaba chulo
- Ya ves tú, mi tarjeta del médico tiene más memoria, y el iPhone entonces nos parecía la caña
- Y del iPad, ¿te acuerdas?
- ¿iPad? mmmmm... no
- Yo tampoco, es que sale en esta página
viernes, 6 de noviembre de 2009
Sugerencia de Presentación
- No, no tenemos cambio de 50 euros
- Querríamos subirte el sueldo, pero no hay presupuesto
- Perdón por el retraso, había un atasco terrible
- Justo ahora estaba con lo tuyo
- Me quiero dar de baja porque me voy a vivir a la Patagonia. No, allí no necesitaré ADSL
- Vendo Windows original
viernes, 4 de septiembre de 2009
C'est fini...
que he superado mi reto
con muchísimo respeto
al estilo de mi padre.
Me puse a escribir poesía
solamente para mí
pero de pronto lo vi:
si mis versos compartía
un poquito cada día
me sentía más feliz.
Mis platónicos amores
recibieron alimento,
mi limitado talento
no paró de echarles flores.
Hice rimas graciosillas
de eventos muy especiales,
también relaté mis males
en forma de pesadillas.
Y me sentí ilusionado
de compartir mis miserias,
escribiendo cosas serias
en este sitio apartado.
Pero veo que aquí sobran,
que ya no vais ni a leerlos,
"Eso es que no quieres verlo",
"Yo no critico las obras".
Echaréis balones fuera
pero nunca un comentario,
vuestro sentir es palmario
"Deja los poemas, Gerar".
Doy aquí por terminada
esta incursión pasajera
en poesia lisonjera
y me vuelvo a las tontadas.
Dedicado a mi hermanos sanguíneos o no, porque seguirán recibiendo mis versos por otros medios...
sábado, 29 de agosto de 2009
Rational
La cosa es grave. Según el sitio donde vayas, una ración puede ser comida para cuatro o para medio. Así que cuando pides comida en un sitio o en un lugar nuevo, no sabes lo que te vas a encontrar: si vas a tirar la comida o si vas a pasar hambre. Y si invitas a alguien, ponte a temblar, porque puedes quedar como un idiota falto de cálculo o como un rata.
Para poner las cosas aún más difíciles, todas las definiciones y conceptos relacionados con la comida, qué curioso, adolecen del mismo problema. Tampoco se trata de que plato de lentejas se defina como un plato de 200 gr. de peso que contenga 317 lentejas, pero hay casos que claman al cielo.
Ejemplos
Ración. Una ración de deliciosa carne en salsa en La Bota puede saciar a dos jugadores de la NBA. En cambio la ración de chorizo del mercado medieval al que fui el otro día sólo era apropiada para la merienda de un jockey anoréxico. Si en los alrededores de uno de esos mercados veis camiones con matrícula de Lugo, llevad bocadillo.
Pizza. “Oiga, ¿la pizza cómo es?” En las franquicias, todo hay que decirlo, tienen el tema más o menos bien resuelto: pizza individual, mediana y familiar, y ya te orientas. Pero vas al bar Pepe que pone pizzas y no sabes qué pedir. Recuerdo una del tamaño de la bandeja de un horno industrial. Recuerdo que no hubo narices de terminarla. Recuerdo cierta pesadez en el estómago. Son tantos recuerdos…
Campero. Para los no iniciados, un campero es un pan circular y no muy alto relleno de cosas ricas, combinaciones de jamón, queso y lomo principalmente. En Armipizza, un campero tiene 50 cm. de diámetro, 10 de alto y pesa 17 Kg. En Casabermeja, Málaga, un campero mide 10 cm. de diámetro y 3 de alto, con un peso total de 30 gramos, incluido plato.
Tostada. En Granada una tostada es lo siguiente: coges un bollo (de un tamaño que oscila entre 1/3 y 2/3 de barra) lo partes por la mitad y pones a tostar ambas partes y las sirves con lo que corresponda. Si no tienes mucha hambre puedes pedir media tostada, y te ponen sólo una cara del bollo. En Madrid, una tostada es una rebanada de pan de molde y, si tienes suerte, un bollitito de 15 cm. Evidentemente, el concepto media tostada no es aplicable.
Dorada. En todos los lugares donde he pedido una dorada - excepto en uno- me han puesto exactamente eso, un pez del mismo nombre, más o menos bien cocinado y con una guarnición variable. La excepción fue en el restaurante La Dorada, en la calle Capitán Haya si mal no recuerdo. Cuando pides allí una dorada, te ponen un extraño pez con la textura y el sabor de una dorada pero que increíblemente consta de un único filete. Podría tratarse bien de media dorada o quizá de otra especie de pez, rarísimo, que en uno de los lados de la raspa tiene sustancia comestible y en el otro film transparente. A juzgar por el precio me inclino más por la segunda opción.
Ración para n personas. Como dirían los estudiantes de inglés, se trata de un falso amigo del que no debes fiarte casi nunca. En Triana, Sevilla, una fritura de pescado para 4 es en realidad para 8. Y los camareros te lo advierten, así que la razón de tamaña tontería no es tratar de vender más pescado.
Recuerdo una vez con mi amigo Joseph Charles (Juan Miguel, o Paco, como solíamos llamarlo) que nos pedimos una tabla para 2 de patés en la Trastienda, antro conocido por mi hermano Píter. El camarero nos advirtió: “Oigan, es que la tabla para dos es bastante grande”. “Es que somos dos” – repusimos . “Como queráis” – aceptó Judas haciendo de camarero. El resultado fue una tabla con kilo y medio de un surtido de patés, bastante rico, o al menos eso nos pareció al principio. Necesitamos 3 cestas de pan para terminarlo, pero por Santiago y Cierra España que nos terminábamos eso. No recuerdo Joseph Charles, pero yo estuve 3 meses sin probar el paté.
He llegado a la conclusión de que la sobreestimación consciente en el “ración para n” obedece únicamente al propósito de dar conversación a los comensales: “¡Hala! Y esto es para cuatro… madre mía, me gustaría ver la fritura para ocho, jo, jo…”, y de permitir a los que conocen el garito dárselas de enterados “¿Has visto, Josemari? Te lo dije, con una ración para dos comemos los diecisiete”, “cuánto sabes, Jonathan, si no fuera por ti”.
sábado, 4 de julio de 2009
Guapo guapo guapo
- no sufro Protoplaxia (denominación popular de la Prosopagnosia),
- tengo en casa algún artilugio de esos del demonio donde se refleja la gente (vulgo espejo), y además
- tengo un sentido de la estética digamos de alto consenso,
Sin ánimo de autolacerarme y con el propósito de que ustedes se sitúen – en particular los prosopagnósicos que pululan por aquí – digamos que en una escala de belleza humana del uno al diez yo estoy en la parte donde ya se definen algunos animales. Por eso me llamó tanto la atención que una compañera me enviara un correo con el siguiente saludo: “Hola guapo guapo guapo”. El entrecomillado, por supuesto, es transcripción literal.
Esto me recordó ese correo tan gracioso donde se interpretaba el lenguaje de las mujeres. Ya sabes, “sí” quiere decir “no”; “no” quiere decir “sí”; “no pasa nada” significa “tenemos que hablar” y cosas por el estilo.
Así que empecé a pensar en qué habría querido decir en realidad mi colega, y también en la sospechosa frecuencia con que algunas mujeres me llaman guapo.
Este caso en concreto se ha dado con una compañera con la que he realizado recientemente un viaje de trabajo. Apenas nos conocíamos antes de esta visita – se incorporó a la empresa recientemente – y se podría decir que congeniamos.
Le he dado algunas vueltas al asunto (cuatro o cinco minutos mientras escribo estas líneas), y he deducido que lo que realmente quieren decir cuando te llaman “guapo” es: “simpático”, “agradable”, “te aprecio” o “me caes bien”; lo cual no está nada mal, la verdad, pero evidentemente nada que ver con su significado original.
También mientras escribo he recordado lo que hago yo mismo en una circunstancia particular: cuando un conocido me presenta con todo el orgullo del mundo a su bebé, que resulta ser bastante feo. Sí, señores, hay niños feos, los hay, los he visto yo, son muchos. Son igual de tiernos, de cariñosos, y ni que decir tiene que merecen todo el aprecio y el amor de sus padres y de todos los que los rodean, y me repugna cuando un padre o una madre se lamenta de no haber tenido un hijo del sexo o con la apariencia física deseada.
A lo que iba, cuando veo un bebé feo podría decir “¡qué guapo es!”, pero me aterra pensar que suene falso, que sus padres tengan un sentido de la estética capaz de superar el amor paternal y que alguno piense: “¡Hipócrita! ¿Es que crees que no tengo ojos en la cara? Este niño es feo, anda, di otra cosa, hombre”. Así que utilizo toda clase de vericuetos verbales para superar la situación. Exempli gratia:
- ¡Uy, qué bebé tan simpático!
- ¡Hala! Qué grande está
- ¡Qué majo!
- Clavadito a su padre (o madre)
- ¡Qué ricura!
Soy de la opinión de que este tipo de piropos son más valorados por los padres, que aprecian el esfuerzo, a veces ímprobo, que uno tiene que hacer para extraer un comentario positivo de sus espantosos hijos, y que va unido a un fidedigno deseo de agradar desprovisto de toda hipocresía.
Pero claro, si bien es adecuado decirle “simpático” a un bebé, para una persona adulta resulta claramente ridículo, cuando no contraproducente.
- ¡Qué hay, simpático!
La única respuesta coherente a esta exclamación incluirá típicamente referencias indecorosas a la madre del autor del comentario.
Además, a los adultos nos gusta que nos regalen el oído, aunque sea mentira. No somos como los niños, que se pasan el día jugando y sin la menor preocupación. Nosotros tenemos hipoteca, recibos, marrones, madrugones y atascos. Y toda ayuda para superar el día a día es poca.
Recuerdo un conocido que tras una ruptura sentimental le dio por frecuentar puticluses porque los piropos que le dedicaban las mmmm… profesionales le subían el ánimo. Se ve que los halagos de pago también son efectivos. En fin, a mí no me funcionaría:
- ¿Qué hay, guapo?
- Pues mira, que me lo he pensado mejor y que en vez de gastarme el dinero contigo, que me lo voy a fundir en un rato, me compro las pelis de Futurama en Blu-Ray, que las voy a disfrutar toda la vida.
- Pos vete, so feo.
Resumiendo:
Guapo. Significa lo siguiente: nos conocemos algo, no mucho, te aprecio y me caes bien. Eres feo y ni loca tendría nada contigo, pero ¿por qué no alegrarte el día?
Guapetón. Misma acepción que la anterior, aunque se aplica para personas con mayor grado de familiaridad. También si el grado de fealdad es razonablemente bajo.
Guapo guapo guapo. Significa: vale, hemos visitado un cliente juntos y nos llevamos bien. La semana que viene tenemos visita doble y tendremos que hacer noche. Mejor que nos llevemos bien, pero ten cuidadito y no te pases ni un pelo.
jueves, 30 de abril de 2009
La paradoja energética
Al fin y al cabo tiene sentido. Si la mayor parte del petróleo se destina a producir combustible para medios de transporte, haciéndolos más eficientes se consumirá menos y se emitirá menos CO2 a la atmósfera. Chachi piruli.
La mayor parte de los políticos se han apuntado a la moda eficiente, desde Barack Obama hasta los alcaldes de Villarriba y Villabajo. El primero propugna allá donde le preguntan el uso de vehículos híbridos y los últimos – cámbiese Villarriba o Villabajo por el nombre de su pueblo- equipan a su policía local con eficientes y ultramodernos Toyota Prius (el coche, por cierto, de Penélope Cruz y de otros concienciados actores de Hollywood).
Pero en realidad, el efecto a largo plazo de los vehículos más eficientes, es justamente el contrario.
Las leyes de la Ciencia se cumplen inexorablemente, y hay una ley en Economía que establece que un producto que baje de precio, se consumirá más. Esto tiene bastante más sentido.
Un coche eficiente no hace que el precio del combustible baje, pero sí que el coste por kilómetro sea menor. Como dirían los psicólogos, también menor coste de respuesta. El efecto es en la práctica idéntico a que el combustible sea más barato.
Siguiendo el principio económico antes mencionado, un coche más eficiente hará que su propietario lo use más, haga más kilómetros al año y, por lo tanto, que expulse más CO2 al ambiente.
Gracias a los vehículos eficientes, no vemos descabellado ir en nuestro propio coche a trabajar (casi sale tan barato como ir en autobús), y para colmo consideramos razonable vivir a 50km. del trabajo, por no hablar de las escapaditas kilométricas de los fines de semana. Según un estudio norteamericano el kilometraje anual medio de un vehículo ha aumentado en 10.000Km. en 18 años. Considerando 200gr./km. suma un total de 2 toneladas extra de CO2 por coche y año. Gracias Prius.
El mismo fenómeno lo sufrimos nosotros mismos en casa. Las bombillas son eficientes, así que las dejas encendidas, qué más da. Por cierto, ¿no había una campaña para regalar bombillas de bajo consumo a todos los españoles? ¡Ay, Dios! ¿A que dejáis aparatos en stand-by? ¡si apenas consumen nada…! (un día dijeron en el Telediario que un televisor consumía un 30% menos estando apagado que en stand-by ¡¡jajajajaja!!). A lo que iba, mira tus facturas y sabrás a qué me refiero.
Solución: comprar bombillas de 100W y capón al que encienda una luz. Y mi próximo coche, un 745i antiguo, como el de mi amigo Jose… qué listo eres, Jose.
martes, 28 de abril de 2009
Buscando a Cars Story (Finding Toy Rayo McQueen)
Al igual que ocurre con las comedias románticas – chico busca chica, chico encuentra a chica, bla, bla, bla – las pelis infantiles también son esencialmente iguales, así que en lugar de hacer tres crónicas aburridas, haré un mix para aburriros sólo una vez.
Como es habitual en las pelis de niños, la cosa empieza con una tragedia. Los doscientos mil hermanos de Woody McNemo, pertenecientes a una marca genérica (alguna de General Motors probablemente) mueren antes de nacer, salvándose sólo Woody. Los primeros años son muy felices, que si va al cole subido en un pez, que si una carrerita por aquí, que si jugando a los vaqueros todo el rato… todo muy bonito, hasta que llega su nuevo mejor amigo, Mate Lightyear, con quien se llevará al principio un poco mal.
La envidia que siente Woody McNemo por el recién llegado, que acapara toda la atención, le lleva a provocar un accidente involuntario que hace que Mate Lightyear se pierda. Woody se siente en la obligación de ir a rescatarlo para recuperar la confianza de sus amigos, y así es como llega, circulando por la Ruta 66, al Pizza Planet de Radiador Springs, en las afueras de Sidney.
Allí, McNemo trata de explicarle a Mate el error que ha cometido, le pide perdón y le convence de la necesidad de volver a California antes de que se mude Andy. Mientras Mate se presenta a unos marcianos, Woody McNemo se enamora de un Porsche 911 femenino con el culo un poco gordo... Yy se sabe… motor trasero. Sally, que así se llama el Porsche, se pasa el día limpiando las paredes de la pecera mientras atiende un hotel al que no va nadie. Entre la falta de clientes y que el dentista ha instalado un aparato purificador de agua, Sally no tiene otra cosa que hacer que enseñarle a Woody (no, eso no se lo enseña, marranos), a enseñarle, decía, el verdadero valor de la amistad.
Hasta aquí el desarrollo de la historia es muy claro, se diría que trivial, pero la cosa se complica porque el corazón de Woody todavía no es generoso con sus amigos. Doc, un estilizado pez azul, ganador de la copa Pistón en nada menos que tres ocasiones, le ayudará a ser fuerte y a afianzar su amistad con Mate Lightyear.
Con esa fortaleza de espíritu, Woody McNemo afronta la prueba definitiva. Debe saltar de la pecera para poder llegar a California, ganar la copa Pistón y reencontrarse con su amigo Andy antes de que se mude junto a su familia. Pronto aparecen las dificultades. La horrible y malvada sobrina del dentista ha capturado a Mate Lightyear, y pretende explotarlo al alba.
Suena el despertador y la tensión aumenta, Mate Lightyear, deprimido y unido a un cohete que puede destrozarlo, empieza a confiar en sí mismo y en las palabras de Woody. Con la ayuda inestimable de un pelícano, y a pesar de la sucia carrera de uno de sus contrincantes, consigue superar las dificultades hasta que finalmente cae por el desagüe del lavabo.
La reacción de los juguetes es magnífica, Mate Lightear consigue por fin volar – el sueño de su corta vida de juguete - impulsado por el cohete y con la inestimable ayuda del helicóptero de Dinoco, consiguiendo evitar que los pescadores se los lleven a todos, para finalmente aterrizar sobre el coche de Andy.
Woody ha perdido la carrera de su vida, pero ha demostrado el-verdadero-valor-de-la-amistad, sobreponiendo el amor a sus amigos a sus intereses personales.
lunes, 6 de abril de 2009
jueves, 2 de abril de 2009
Manureva
Acabó la temporada de gloria de la canción y no volví a escucharla hasta 2002, han pasado 23 años. Fue en París – no podría haber sido en otro lugar- y en la recepción de un hotel. Durante todos esos años la rememoraba a veces, reproduciendo mentalmente el pegadizo estribillo de la canción 'nanu badú re va... là-bas, là-bas...' y la melodía de sintetizador del estribillo, que recordaba perfectamente.
Quise entonces acercarme al mostrador del hotel y preguntarle al recepcionista 'Quelle chançon c'est ...mmmm... esteee... ça chançon?' pero no me creía capaz de hacerlo sin mostrar un mínimo de desesperación, 'dis-toi to me, inmediatement, s'il vous plaît, please', que unido a mi ya bastante abandonado francés, habría resultado un tanto ridículo.
'Bueno, ya la escucharé otra vez, debe ser una canción popular por aquí' – pensé -, 'y entonces llevaré preparada la pregunta y se la haré a quien corresponda con total naturalidad y en un correctísimo francés: «mon ami le monsier/la madamme, est-ce que tu sais quelle chançon c'est ça, eh?, pouvez-vous m'écrire ici le name de l'auteur, eh?, est-ce que si toi me dit to me la response en français et en parlant, je ne vais pas entendre rien de nothing, et nous allons faire un pan avec des tortes»'. No volví a escuchar la canción en todo el viaje, creo que afortunadamente.
El reciente redescubrimiento hace aflorar mis esperanzas de encontrar al autor. Me voy a Yahoo! (¿qué es Google?). Busco grupos synth-pop de los 70... quizá de los 80 (no puedo recordar la fecha ya que no tengo la capacidad de indexar acontecimientos de mi vida con partidos de fútbol). Los buscadores me remiten a páginas de grupos y canciones tecno-pop de la época, pero no la encuentro. Tiene que ser tecno a la fuerza.
Pruebo a buscar por las palabras que recuerdo de la letra. Recuerdo nítidamente 'la-bàs la-bàs', pero no hay suerte. El estribillo 'Manu manu re va', lo recuerdo sólo vagamente, y lo imagino como 'manu est va', que no tiene sentido, porque o es o se va. Pruebo con otras combinaciones. 'manure va', 'Anu est va' pero nada.
Año 2009. Capto una nueva emisora de radio y de repente la escucho: 'manu manu re va' ¡¡¡!!! Es una emisora especializada en música que va desde los años 60, insufrible, a los 80 (¡buf!, casi también). La vuelvo a escuchar en el coche, la cosa promete, parece un 'Kiss FM' y una de sus 200 canciones es la mía. En mi casa la escucho otra vez, tengo que quedarme con la letra de una estrofa para poder googlearla, porque no dicen ni los títulos ni nada, no hay locutores, sólo un iPod en reproducción aleatoria conectado a una emisora.
La primera vez no consigo quedarme con la letra por interferencias: 'papá, papá, ayúdame a dibujar una nave espaciaaaaal', '¡¡¡niño, vete a tu cuarto de una vez!!!!'. Ocasión perdida. Empiezo a desesperarme, busco la web de la emisora... no hay web, bueno sí, una página bastante lamentable con una dirección de correo-e. ¿Les envío un mensaje? ¿qué les pongo? 'Mire usted, he escuchado una canción tecno en francés que hace así como la la la la la laaaaa, y me gustaría que me dijeran el nombre del autor...'. Creo que voy a esperar un poco, por alguna razón intuyo que quien va a leer el correo, si es que llega a leerlo alguien, no va a saber la respuesta o me va a tomar por un loco.
En poco tiempo llega otra oportunidad. 'Où est-tu manu manu re va'. Por fin capto un par de frases. A Google con ellas y.... ¡cazada!
No era un grupo tecno, era un cantante de los de 'único éxito' llamado Alain Chamfort. El resto de su repertorio son canciones pop-rock bastante estándar, por eso nunca lo encontré cuando busqué entre grupos tecno, pero el tema me sigue gustando, aun con sus arreglos setenteros a tope, su percusión electrónica Simmons ultra vintage, y sus cálidas melodías de sintetizador analógico. 30 años no son nada,Manureva, ya te tengo.
martes, 24 de marzo de 2009
La aspiradora de Píter
Utilicemos las matemáticas de una forma subjetiva y superficial para hallar la segura respuesta. Veamos, una aspiradora corriente cuesta unos 100€, mientras que los filtros de repuesto cuestan unos 10€. Eso sí, vienen en paquetes de 5 filtros. Así que cada filtro cuesta en realidad 2€.
Esto nos da una relación de 100/2, es decir, que la aspiradora cuesta 50 veces más que el filtro.
O sea, la aspiradora de Píter cuesta 50x500 €. Total: 25.000 €.
Hay varias explicaciones para este asombroso hecho:
a) Se trata de un pack que incluye aspiradora, dos filtros de repuesto y un Alfa Romeo para transportarlos.
b) El motor de la aspiradora es un General Electric GENX, como el del Boeing 787. Un poco gastoso, sí, pero sumamente eficaz absorbiendo cualquier cosa que le pongas debajo, incluyendo el parquet y la estructura de hormigón del suelo.
c) La vendedora estaba buena, pero que muy buena.
Ardo en deseos de ver el piso supermegalimpio y extrahipoalergénico de Píter. Me sujetaré el sombrero con velcro por si se le ocurre hacerme una demostración.
Recreación artística del aparato:
martes, 10 de marzo de 2009
Prosopagnosia y Delincuencia
Johny el Rápido. Exhibicionista. Su sobrenombre no viene de su habilidad con las armas, sino por su superpoder absurdo. Es capaz de correr a 120 km/h., pero sólo con los ojos cerrados. Además, no puede correr a velocidades intermedias; o va a tope, o va caminando. Le pillamos siempre, claro. Sólo pudo poner en práctica su superpoder en una ocasión, gracias al programa de la tele “Ponga en práctica su Superpoder”. Se lo llevaron a un desierto, lo forraron con plástico de burbujas y le pusieron 3 pares de zapatillas. A pesar de que le advirtieron que sólo debía correr unos pocos segundos, corrió durante un buen rato -'es que estaba flipando, colega' dijo el infeliz-. Tardaron 10 horas en encontrarlo.
Joan el Superrápido. Menudo hijo de perra. La gente con superpoderes relacionados con la velocidad me pone enferma. Le pasa lo mismo que a Johny el Rápido, sólo que éste es capaz de correr a la velocidad de la luz, sólo a la velocidad de la luz. Es un amargado que no ha podido poner en práctica jamás su superpoder – ni yo, no te jiba-, así que se dedicaba a abrazarse a desconocidos y pedir un rescate o 'se ponía a correr'. Mientras se gastaba la pasta de un abrazosecuestro en un resort de Canariagnosia, lo pillamos y le amputamos las piernas. Un tribunal quiso investigar el caso por supuesta brutalidad policial, pero hallaron que el autor de la detención, según los registros de radiofrecuencia del hotel, correspondían con cierto profesor de universidad que afortunadamente tenía coartada. Así que todos contentos.
Juan el Sucio. Un elemento indeseable. Al contrario del anterior su problema es su superpoder, mezclado con su ludopatía. Es capaz de detectar cuándo un billete de lotería va a resultar premiado si se lo restriega en sus genitales. Si lo hiciera sólo con los billetes que compra, no habría problema. Los vendedores de la ONCE lo tienen vetado. Incluso actualizaron sus datáfonos -hardware nuevo con radiofrecuencia- para poder detectar la presencia de Juan. La mayor actualización desde la entrada del Euro.
Jon el Notfound. Un ladrón escurridizo, muy simpático y con mucho mérito. Se vale de su superpoder (la invisibilidad) para cometer sus fechorías. No es un superpoder tan absurdo, si bien hay que recordar que en condiciones de invisibilidad total la córnea no refleja la luz y por lo tanto el sujeto es ciego. Una habilidad prodigiosa y como decía, de mucho mérito, aunque es tan sensible a las patadas en los genitales como cualquier otro. Me respeta bastante.
Joan el Cafés. Soplón profesional y amigo de borracheras. Abstemio. Su superpoder consiste en localizar geográficamente personas en todo el mundo. Concretamente, indica el Starbucks más cercano al sujeto. Si el chorizo en cuestión está cerca de un Starbucks, la precisión es de metros, pero si está en medio de Senegal la respuesta es 'Avenida de la Constitución, 11. Sevilla'.
Juanito el Iluminado. Un auténtico pringao. De los que se valen de su superpoder para cometer fechorías. Ladrón de casas, es capaz de levitar dos metros del suelo. Cuando abre la puerta de una casa, levita para no dejar huellas y se lleva todo lo que puede, fundamentalmente lámparas.
