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miércoles, 3 de noviembre de 2010

Del pizarrín al iPad

Hace años me daba por pensar en el enorme salto entre la generación de mis padres y la mía, cuando analizaba las diferencias generales en la  forma de vivir: educación, vivienda, trabajo, ocio, etc. y sin necesidad de entrar en detalles tecnológicos. Se da la circunstancia, no muy especial, de que mis padres provienen de un entorno rural, así que las diferencias que percibía entre su infancia y juventud se me antojaban enormes, y preveía que mis hijos, cuando los tuvieran, tendrían una vida mucho más parecida a la mía.

La casa de mis abuelos paternos, en sus inicios, tenía suelo de tierra, granero, carecía de cuarto de baño y en el patio había un pequeño establo donde se alojaba el medio de transporte de mi abuelo: un burro. El caso de mis abuelos maternos es bastante diferente, así que lo obviaré porque no me sirve para ilustrar el salto cuántico de generaciones.

Mi padre vivió la llegada de la electricidad, iba al colegio con un pizarrín (un artilugio hecho de auténtica pizarra, que dirían los del Vip's, con una capacidad de unos 20 bytes tirando por lo alto). Por supuesto no había juguetes apenas, pocas calles estaban pavimentadas, por no decir ninguna, y en todo el pueblo había dos o tres coches, uno de ellos el de mi abuelo materno.

Así que yo me imaginaba que mis hijos jugarían con juguetes similares a los míos, que irían al colegio y tendrían clases organizadas por edades, que verían coches por las calles igual que yo, que verían dibujos en la tele y... espera, no tan rápido.

Mi generación ha visto la llegada de los ordenadores al hogar, el nacimiento de Internet, que casi se podría equiparar a la llegada de la electricidad en su momento. Recuerdo que un amigo me relataba cómo vivieron la llegada de la electricidad en casa de sus padres "la luz era muy tenue, y aquéllo era como un milagro". Algo así tendré que explicar yo dentro de unos años, de cuando trataba de conectarme con mi módem de 56k, haciendo una llamada de teléfono, el milagro de chatear en tiempo real con alguien de Australia y el alucine del correo electrónico. (Yo estaba un poco obsesionado con tener una cuenta de correo cuanto antes, porque veía que las direcciones de Compuserve eran un amalgama de números y letras y que acabaría por tener 23947sw@compuserve.com).

En realidad, y quitando la tecnología, poco ha cambiado entre mi generación y la siguiente. Podríamos añadir unas pinceladas de nociones de seguridad e higiene, por las que confinamos a los niños a jugar en espacios controlados, y bajo supervisión de un adulto, que lo que ven en la tele también son juguetes (la de Mazinger Z de juguete que se podrían haber vendido, Santo Dios) y poco más.

Los de mi generación, y se ha escrito mucho sobre ésto, hemos vivido no sólo la llegada de Internet, también del móvil, de la leche pasteurizada, el bollicao, los cereales del desayuno, el super-glue, los hipermercados, vivir a las afueras de las ciudades, la inmigración, las autovías... es decir, que en algún momento de nuestras vidas, todo eso no existía. El primer ecuatoriano que conocí era, y es, ingeniero electrónico.

¿Y qué pasa con la tecnología? ¿No es suficiente cambio? Pues sí que lo es. Lo de la leche pasteurizada parece una tontería, pero yo he ido a comprar leche a una vaquería, y me la han dado recién ordeñada así que había que hervirla. Y cuando la vendían en el supermercado, tenías que ir pronto porque si no se agotaba, porque claro, era leche del día. También he visto con mis propios ojos, de muy niño, eso sí, cómo algunas mujeres del pueblo de mis padres lavaban en el lavadero público, lo que me parece una cosa casi del siglo XIX.

Puede, o puede que no, que la tecnología lo cambie todo. Desde luego, mi hijo de 6 años hace deberes como yo hacía, (su profesora lleva 20 años en el tema y creo que ha hecho pocas innovaciones, ni falta que hace). Eso sí, adornamos los deberes con imágenes relacionadas que saco de Google Images. Es el niño quien hace el copy & paste... bueno, también el que enchufa el router, enciende el PC, abre Chrome, escribe los términos de búsqueda y selecciona la opción "Imágenes". Una tontería, claro, pero yo los deberes los hacía a mano 100%, y fue ya tarde cuando introduje la máquina de escribir.

En realidad esta entrada era más una pregunta abierta ¿la tecnología lo ha cambiado todo y tanto?

viernes, 4 de septiembre de 2009

C'est fini...

Este verano, Dios sabe
que he superado mi reto
con muchísimo respeto
al estilo de mi padre.

Me puse a escribir poesía
solamente para mí
pero de pronto lo vi:
si mis versos compartía
un poquito cada día
me sentía más feliz.

Mis platónicos amores
recibieron alimento,
mi limitado talento
no paró de echarles flores.

Hice rimas graciosillas
de eventos muy especiales,
también relaté mis males
en forma de pesadillas.

Y me sentí ilusionado
de compartir mis miserias,
escribiendo cosas serias
en este sitio apartado.

Pero veo que aquí sobran,
que ya no vais ni a leerlos,
"Eso es que no quieres verlo",
"Yo no critico las obras".

Echaréis balones fuera
pero nunca un comentario,
vuestro sentir es palmario
"Deja los poemas, Gerar".

Doy aquí por terminada
esta incursión pasajera
en poesia lisonjera
y me vuelvo a las tontadas.

Dedicado a mi hermanos sanguíneos o no, porque seguirán recibiendo mis versos por otros medios...

martes, 25 de agosto de 2009

CR9 día 1


Era un lunes caluroso,
era un dia de desmayo,
porque el dia 6 de julio
vino Cristiano Ronaldo.

Y quedamos a las puertas
de nuestro querido estadio,
4 horas aún faltaban
pa' ver al maestro de blanco.

Ese dia fuiste nube,
ese dia fuiste llanto.
ese dia enamoraste
a todos esos muchachos
que esperaban en la puerta
a que diera el chupinazo
y que se abrieran los tornos
como si fueran establos,
no por correr un encierro
sino por ver a Cristiano.

Pero no haya tanta prisa
y vayamos más despacio.
Recordemos los detalles
por irlos saboreando.

Ese lunes, de mañana,
me sobresaltaste tanto
al preguntarme en el chat
si me apuntaba al cotarro
después de no haberme dicho
casi nada desde el sábado,
que casi me pasó el día
sin haberlo trabajado.

"Cristiano ya viene, niño,
su avión jet ha aterrizado!!
reconocimiento médico
sin novedad ha pasado."

Y degustamos las fotos
del chaval, recién entrado
en Puerta 57,
restaurante del estadio,
endonde se pegará
su primer festín de blanco.

Quedamos frente a tu casa
con los bocatas comprados
pa' improvisar la comida
que esta vez no será en plato
para no perder el tiempo
a las puertas del estadio.

Vienes preciosa a besarme
mientras con mi madre hablo,
con tu amplia falda al vuelo
"Subo un momento y me cambio".
Y bajaste con vaqueros,
camiseta "Yo lo valgo"
y zapatillas Adidas
esta vez, no taconazos.

Salimos zumbando al Metro
tu transporte más odiado,
aunque hoy lo tomas con gusto
porque te espera Ronaldo.
Y llegamos enseguida,
serian las cuatro y cuarto.
Vamos al lateral Este,
donde la sombra ha quedado.

El sitio ya está repleto
de jóvenes desempleados
jugando en el suelo al mus,
bebiendo despreocupados,
y allí nos hacemos hueco:
La puerta 54.

Compartimos los bocatas,
tortilla y lomo embuchado,
y después de un par de sorbos
Ya sin agua hemos quedado...
Hace calor y aún es pronto,
hoy me veo de secano.

Allí esperamos de pie.
Pasadas las siete y cuarto
se abren las puertas impares,
¡Porca miseria, muchachos!
La gente se vuelve loca
y empuja que es un escàndalo
apretando sobre el torno
a los mejor colocados.

Tras del susto y de algún grito
pasamos al otro lado.
Estoy como en una nube
y aún la cosa no ha empezado.

Hago un par de panorámicas
del ambiente del estadio
con una pequeña cámara
aunque aún me tiemblan las manos.
Para vuestra diversión
Os las pongo aquí debajo:




La cosa va calentándose,
la proximidad del astro
nos ilumina la cara
que no es de un lunes cansado.



El momento culminante
a las nueve planeado
se retrasa unos minutos
que a todos parecen años.

Por fin, a las nueve y cinco
sale Cristiano Ronaldo,
Carmen le pone una cara
que quiero en un calendario:
Es la cara más feliz
que jamás he contemplado.
Por verte así cada día
pago mi cuota 100 años.
¿Quién dice que este fichaje
haya resultado caro?

Aplaude a la muchedumbre
y parece emocionado:
sobre el césped le reciben
futbolistas legendarios
como Eusebio y D. Alfredo
Di Stefano y entretanto
el speech de Florentino
a Cristiano cede el paso:
"Un, dos, tres, ¡¡¡Hala Madrid!!!"
Mi corazón te has ganado.

80.000 madridistas
hacia la tienda, zumbando
a comprar su camiseta.
Yo me esperaré a otro rato.
porque prefiero invitarte
a cenar a un italiano.

Y aquí acaba la jornada
de un lunes acalorado
en que vi tu rostro alegre
como nunca lo he logrado.
Muchas gracias, Florentino
y bienvenido, Cristiano!!!

Para Carmen, con todo el cariño de G :)

miércoles, 8 de abril de 2009

El iPod shuffle...

El pasado mes de agosto me compré un iPod shuffle de 2 GB. La intención no era escuchar música mientras corría (eso es de melómanos cobardes), sino la de disponer de un cacharrín, con suficiente autonomía y capacidad como para disfrutar de mis canciones en las completas jornadas playeras que acostumbramos estos últimos veranos.
http://www.synthtopia.com/images/apple-ipod-shuffle.jpg
Cumplió su cometido, y con creces. Pero había quedado en el olvido -a diario utilizo mi querido iPod Touch- hasta que, de nuevo, lo traje a Benidorm esta Semana Santa con la misma misión en mente.

Hoy hizo un día de perros, de ésos que no quiere uno levantarse de la cama porque afuera del edredón ya hace frío, y los truenos avisan de la humedad que uno se va a encontrar al otro lado de la ventana. No, no fue un buen día para pasear por la playa... además, desde la cama escucho ruido de muebles. Mi madre está limpiando... jornada de pelis, se me antoja...

Pues bien, de pronto recuerdo que traje el iPod Touch con sus altavoces y le digo a mi madre si quiere escuchar algo de música mientras limpia. Tengo allí algunos discos de Alejandro Fernández, recién almacenados para el viaje en bus del domingo, y sé que le gusta un montón... pero veo que una persona como mi madre no será capaz de lidiar con un aparatejo como el Touch, y aún más, se molestará conmigo si intento enseñarle a usarlo... pero ¿y el Shuffle? Apenas cinco botones, de los cuales sólo es importante uno, el grandote del centro, donde uno va a dar instintivamente cuando tienes que callar la música. Sí, voy a hacer el experimento.

En un momento limpio el Shuffle y le subo los discos de rancheras (truculento, ciertamente, explicaré el "making of" en un comentario, si lo piden los más curiosos), se lo engancho a mi madre en el suéter y... hala!!! Doce horas seguidas se ha tirado escuchando música, la mujer!!! Que ni siesta se ha echado, oiga!!!

Por supuesto, se ha hecho enseguida con los controles de volumen, la pausa, el avance y el retroceso. Es que realmente no hace falta nada más. Y además alucinaba cuando le explicaba que la música de todos los vinilos y CDs que puede haber en casa (unos 500) cabe en el cacharrín ése tan diminuto...

¿Qué quiero mostrar con esto? Dos cosas importantes:
  • Las interfaces de manejo que a un usuario avanzado le pueden parecer ridículamente simples son perfectas para el común de los mortales. Con ello en mente, es obvio que Apple acierta una vez más.
  • La tecnología no debe ser ajena a la inmensa mayoría de la gente sólo por ser exageradamente complicada de configurar/utilizar.
Porque seguro que un purista echará en falta los controles de ecualización, de balance, o una pantalla en que leer el nombre de la canción o el intérprete, pero eso sólo alejaría el producto de su usuario objetivo (en mi caso, mi madre). Y con éste ya son dos artículos consecutivos criticando y elogiando lo mismo...

Pero lo mejor es oir a mi madre cantar con los cascos puestos... irreproducible entonación, inenarrable sensación... imposible saber qué canción escuchaba... qué bien me lo he pasado esta tarde!!! XD

martes, 10 de marzo de 2009

Prosopagnosia y Delincuencia

En un artículo anterior les hablaba de las dificultades por las que pasa un policía para trabajar en Prosolandia, y en esta ocasión me centraré en los delincuentes más singulares e interesantes. Debo decir que les tengo cierto aprecio, ya saben: el roce hace el cariño. Cambien 'roce' por 'somanta de palos esporádicas en comisaría' y lo entenderán mucho mejor.

Johny el Rápido. Exhibicionista. Su sobrenombre no viene de su habilidad con las armas, sino por su superpoder absurdo. Es capaz de correr a 120 km/h., pero sólo con los ojos cerrados. Además, no puede correr a velocidades intermedias; o va a tope, o va caminando. Le pillamos siempre, claro. Sólo pudo poner en práctica su superpoder en una ocasión, gracias al programa de la tele “Ponga en práctica su Superpoder”. Se lo llevaron a un desierto, lo forraron con plástico de burbujas y le pusieron 3 pares de zapatillas. A pesar de que le advirtieron que sólo debía correr unos pocos segundos, corrió durante un buen rato -'es que estaba flipando, colega' dijo el infeliz-. Tardaron 10 horas en encontrarlo.

Joan el Superrápido. Menudo hijo de perra. La gente con superpoderes relacionados con la velocidad me pone enferma. Le pasa lo mismo que a Johny el Rápido, sólo que éste es capaz de correr a la velocidad de la luz, sólo a la velocidad de la luz. Es un amargado que no ha podido poner en práctica jamás su superpoder – ni yo, no te jiba-, así que se dedicaba a abrazarse a desconocidos y pedir un rescate o 'se ponía a correr'. Mientras se gastaba la pasta de un abrazosecuestro en un resort de Canariagnosia, lo pillamos y le amputamos las piernas. Un tribunal quiso investigar el caso por supuesta brutalidad policial, pero hallaron que el autor de la detención, según los registros de radiofrecuencia del hotel, correspondían con cierto profesor de universidad que afortunadamente tenía coartada. Así que todos contentos.

Juan el Sucio. Un elemento indeseable. Al contrario del anterior su problema es su superpoder, mezclado con su ludopatía. Es capaz de detectar cuándo un billete de lotería va a resultar premiado si se lo restriega en sus genitales. Si lo hiciera sólo con los billetes que compra, no habría problema. Los vendedores de la ONCE lo tienen vetado. Incluso actualizaron sus datáfonos -hardware nuevo con radiofrecuencia- para poder detectar la presencia de Juan. La mayor actualización desde la entrada del Euro.

Jon el Notfound. Un ladrón escurridizo, muy simpático y con mucho mérito. Se vale de su superpoder (la invisibilidad) para cometer sus fechorías. No es un superpoder tan absurdo, si bien hay que recordar que en condiciones de invisibilidad total la córnea no refleja la luz y por lo tanto el sujeto es ciego. Una habilidad prodigiosa y como decía, de mucho mérito, aunque es tan sensible a las patadas en los genitales como cualquier otro. Me respeta bastante.

Joan el Cafés. Soplón profesional y amigo de borracheras. Abstemio. Su superpoder consiste en localizar geográficamente personas en todo el mundo. Concretamente, indica el Starbucks más cercano al sujeto. Si el chorizo en cuestión está cerca de un Starbucks, la precisión es de metros, pero si está en medio de Senegal la respuesta es 'Avenida de la Constitución, 11. Sevilla'.

Juanito el Iluminado. Un auténtico pringao. De los que se valen de su superpoder para cometer fechorías. Ladrón de casas, es capaz de levitar dos metros del suelo. Cuando abre la puerta de una casa, levita para no dejar huellas y se lleva todo lo que puede, fundamentalmente lámparas.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Un cuento de Navidad

Qué titulo más pretencioso, ¿verdad? Pero lo que sucedió el pasado miércoles se lo merece.

Salí de la oficina algo más tarde de lo habitual. Tras meses buscando a una persona de yacom, apareció precisamente a las 18:30 de hoy. Dejaré marchar mi lanzadera, pero no puedo desaprovechar esta ocasión. Carmen se brinda, además, a acercarme a Aluche en cuanto termine.

Llego a casa con poco tiempo, ya son más de las siete y media. El partido del Madrid, como siempre en Champions, es a las nueve menos cuarto. Cambio mi uniforme de trabajador por el de aficionado al fútbol y, bufanda del Madrid al cuello, salgo pitando hacia el Metro. Hace mucho frío, parece que el Zenit de S. Petersburgo ha traído algo más que su equipo a Madrid. Si hubiese nubes, seguro que nevaba.

Ya en el metro, hago el trasbordo a la línea 10 en Casa de Campo. Me subo al vagón central del tren que acaba de llegar y me desabrocho, por fin, el abrigo, dejando a la vista mi indumentaria de forofo.

El vagón circula medio vacío, y yo voy escuchando un corte de la banda sonora de Love Actually, que se llama "All I want for Christmas is you". Bonita película, por cierto. De pronto, noto que un pasajero, sentado a un par de asientos a mi izquierda, está mirándome sospechosamente mientras habla por el móvil. Quizá sea alguien que conozco, ya sabéis de mis dificultades para reconocer rostros, quizá mi atractivo hacia los taxistas gay, así que sigo mirando al infinito mientras escucho mi música.

De pronto, llegando a Batán, se gira hacia mí y me toca el hombro:

- Perdona...
Quitándome el auricular izquierdo, le contesto:
- Dime...
- Estaba pensando si vas al estadio, a ver el fútbol...
- Sí, voy al Bernabeu.
- Pues bien, tengo dos entradas para el partido. Mi amigo, que venía conmigo, se ha puesto malo y me vuelvo para casa. Son del fondo Norte, arriba del todo, dáselas a algún chaval, seguro que hay alguien que quiera usarlas.
- ¡Claro! Gracias...

Y se baja en la estación de Batán. Estamos al aire libre, así que, por unos minutos, tengo cobertura de móvil... pero son casi las ocho y media. Si quiero que alguien use las entradas, tendré que ser rápido. Llamo a Miguelito, sé que su buen amigo Juan Pablo vive cerca del Bernabeu, igual quiere venir con su hija.

Miguel va conduciendo y no me escucha bien. Le digo que ofrezca las entradas a Juan Pablo, y que le llamo en cuanto salga a la superficie, ya en el Bernabeu.

Entretanto, ya bajo tierra, miro las entradas una y otra vez. Son legítimas, sólo hay una pequeña diferencia con las que había visto hasta ahora: un pequeño letrero debajo del partido, indica que corresponden a la "Promoción Carné Madridista".

Salgo a la calle, son las nueve menos veinte. Llamo a Miguelito y me dice que Juan Pablo no quiere las entradas, que hace mucho frío para ver el partido in situ, lo verá por la tele. Genial.

De camino hacia mi puerta, paso junto a las taquillas del fondo Norte. Allí veo que hay bastante gente en la cola, esperando para comprar sus localidades. Escuchando ya el himno de la Champions que proviene de la megafonía del estadio, me aproximo a los últimos de la fila, un señor con apariencia de suramericano y un chaval que debe ser su hijo. Llamo su atención y, aun a sabiendas de su contestación, le digo:

- Disculpe, ¿va a comprar entradas para el partido?
- Pues sí, dos entradas...
- Es que precisamente me sobran dos entradas para el partido.

Saco las entradas de mi abrigo y se las tiendo...

- ¿Cuánto? - me pregunta, con cara de querer regatear...
- No, nada, se las regalo, ya le digo que me sobran.

El hombre, con una cara mezcla de asombro y de agradecimiento, las toma y se va a por su hijo.

- ¡¡Gracias!!

Le golpeo afectuosamente el hombro y le contesto.

- De nada, ¡feliz Navidad!

Son las nueve menos cuarto. Escucho el pitido inicial desde la puerta 55. Echo a correr escaleras abajo, y luego escaleras arriba, hacia mi localidad, que si empieza el partido como los últimos, me voy a perder algún gol.

Ya en mi asiento, le cuento a Jesús lo sucedido... y me sorprendo cuando el aficionado que se sienta detrás de mí nos dice:

- Anda!! Pues a mí me ha sucedido lo mismo. Me sobraban tres entradas del fondo Norte y se las he regalado a un señor que iba con sus dos hijos. El hombre me decía que si eran falsas, que si era una cámara oculta, que si en taquilla le habían dicho que no tenían tres asientos juntos, que si no se las iba a cobrar... y le he dicho: oiga, si no las quiere se las doy a otra persona.

Curiosa anécdota. El campo, casi lleno. El tiempo, gélido. El partido, entretenido a ratos. Y cinco personas disfrutaron del espectáculo de un modo que no podían imaginar.

Feliz navidad a todos!!

lunes, 18 de agosto de 2008

Batman, ese superhéroe sin superpoderes...

Pues vaya, me lo han pisado... el dia 13 vi "El caballero oscuro" en una no tan oscura sala de cine junto a mi casa de Benidorm, y me disponía a contar lo que pienso de la peli en cuanto tuviese un rato, pero llegué a esta página y se me quitaron las ganas. Porque todas las críticas enlazadas expresan perfectamente mis sensaciones: que es la peli de Joker, ojalá haya Óscar póstumo para Heath Ledger; que, por lo demás, es levemente inferior a Batman Begins, y que no me acabó de convecer el montaje del final. Pero también creo que es la mejor peli que he visto este año.

Es que hasta me han pisado el video de Youtube que quería enlazar:


Así que me podria centrar en la experiencia de ver la peli del año la tarde misma de su estreno, en la, hoy ya lo sé, pequeña sala 4 de los cines Colci Rincón. Pero fue tan lamentable, con gente comentando a gritos lo que sucedía o lo que creía que iba a suceder, hablando por el móvil en voz alta, saliendo a mear por delante de mí tres veces en dos horas... en fin...

O bien en los superhéroes y sus superpoderes, cuáles son los favoritos de cada uno, y por qué Batman es el mío.

Pero no, porque sigo de vacaciones y no tengo ganas de hacer nada así que ni siquiera pienso acabar este art...

sábado, 19 de julio de 2008

Yo estuve allí...

Éste, lo reconozco, es un artículo egoísta... pero, dónde voy a escribir artículos egoístas sino en mi propio blog, ¿no? De hecho, éste es sólo el primero de una serie que espero no completar nunca, sobre la suerte que he tenido de estar donde he estado, de haber visto lo que he visto, de coincidir en el tiempo y el lugar con los responsables mayores de la felicidad y la alegría de la humanidad, los auténticos superhéroes.

En esta ocasión, relataré lo que sucedió el 17/07/2008 en el lugar en que me he llevado la mayor parte de mis alegrías, el Estadio Santiago Bernabeu. Bruce Springsteen daba uno de los últimos conciertos de su, quizá también, última gira, junto a su inseparable E-Street Band.

Pero la historia de lo sucedido se remonta a 7 meses atrás: el 17 de diciembre del año pasado, por la noche, escucho en la radio que al día siguiente salen a la venta las entradas de este concierto. Quizá esa noticia hubiera pasado de largo por mi cerebro si no fuese porque llevaba toda la semana dándole vueltas a un regalo de despedida muy especial, a mi amiga Paula, fanática extrema del Boss.

Lo cierto es que, aunque Bruce Springsteen siempre me había gustado, no tenía ningún disco suyo, apenas recordaba 8 ó 10 de sus canciones de oirlas por la radio, de ver sus videos, cuando yo dedicaba mi tiempo a otras cosas más entretenidas que aporrear las teclas de un ordenador, allá por los primeros años 80. Me dije a mí mismo: sí, vamos a por ellas, compraré un par de entradas en la taquilla de internet!!!

La mañana entera me tiré intentándolo. Casi a la una de la tarde conseguí al fin entrar en la web y, desatado por la euforia de sentir que había tenido tanta suerte, saqué 4 entradas en lugar de 2, por si mi hermana, la de las películas sin anuncios a las 5 de la mañana, se animaba a venir con su chico.

El resumen de los siete meses posteriores me lo ahorro, digamos sólo que conseguí todos los discos de Springsteen, que recordé las letras de mis canciones favoritas y algunas más que ahora empiezan a serlo, que mi iPod rebosa rock en lugar de música clásica y fotos y, lo mejor, que las entradas se reasignaron convenientemente y no me sentí un "pringao" como de costumbre.

Y allí, el 17 de julio, aparecí en el Bernabeu con mi amiga Paula, con Raquel y Óscar. Noche calurosa, aunque no demasiado para lo que se acostumbra.

Nuestras entradas, para un partido de fútbol serían bastante buenas, aun bastante alejadas del césped, estaban muy centradas, perfectas para ver el campo de un vistazo y con la perspectiva acostumbrada de una cámara de televisión. Pero esto no era un partido de fútbol. El escenario cubría más o menos el área de penalti del fondo sur, lo que dejaba bastante poco ángulo de visión para nosotros. De hecho, las pantallas laterales del escenario se nos mostraban invisibles. La barandilla de una de las escaleras molestaba también enormemente. No me puedo creer que una entrada de tan baja visibilidad como ésta cueste 66€.

Media hora más tarde de lo esperado, en torno a las 10 de la noche, un señor, que resultó ser Javier Bardem, sale al escenario y dice algo por megafonía. Ni lo vemos ni lo oímos. Hay que cambiar de sitio con urgencia o nos lo vamos a perder.

Cuando suenan los primeros acordes de "Night", es obvio que no se escucha nada, salimos zumbando por los pasillos hacia un sitio mejor. Nos quedamos unos 40 metros más a la izquierda del escenario, en unas escaleras, espero que no nos echen. Se ve bastante bien (al menos, yo lo veo bastante bien) y no se oye del todo mal, aunque la reverberación propia de la megafonía de un sitio tan grande y cerrado como es el Bernabeu distorsionaba las voces y los bajos, tanto más si el sonido se emite a semejante volumen.

Y ahí me veo, a unos cien metros de distancia de este señor y su gente, dispuestos a darlo todo durante las proximas 3 horas, en una escalera que reduce mi movilidad, un pie arriba y otro abajo del mismo escalón, saltando con un solo pie y a cierta distancia de mis amigos que, de espaldas a mí (la historia de mi vida...), se emocionan con todos los detalles que son capaces de captar desde tan lejos.



Porque, dificultades propias y ajenas aparte, era claramente un momento de los que uno decide disfrutar a tope, y así lo hice. Dice la prensa que Bruce no aparenta sus 59 años, que está hecho un chaval, pero lo mejor es que transmite su vitalidad de tal forma que yo tampoco sentía mis trentaimuchos. Canté, grité, salté, subí, bajé y, sí amigos, lloré emocionado también. En el ambiente del Bernabeu debe haber algo especial que me produce estas extrañas reacciones, emoción hasta reventar.

No voy a hablar sobre la actuación, las exhibiciones físicas y artísticas del amigo Bruce y sus colegas, eso aparece en cualquier crónica de ayer. No, sólo voy a hablar de lo afortunado que me sentí de coincidir con este hombre, de estar ahí y poderlo ver actuar, de que si, a este paso por accidente, en algún momento tengo familia e hijos, les podré contar que vi en directo al Boss, que tocó casi todas sus canciones más conocidas, (sólo echamos de menos algunos temas importantes como "Born in the USA", "Streets of Philadelphia", "Hungry Heart", o "Thunder Road") y otras algo menos conocidas pero que están entre mis favoritas (la misma "Night", "Cover me" o "Because the night"). Y os cuento que canté, grité... sobre todo al final, con la versión XXXL de "Twist and shout". Y que ni oyendo sus discos, viendo sus videos, leyendo las crónicas y las fotos de sus actuaciones, se puede uno hacer una idea de lo que es.

De todos modos, por si lo queréis intentar, en YouTube hay montones de videos de sus conciertos, incluso algunos del concierto del 17 de julio, el día en que, ahora sí, cumplí mis primeros 20 años. Como muestra...

sábado, 7 de junio de 2008

El taxista gay...

Mucho hemos bromeado estos días en la oficina sobre un comentario de mi madre. Hace poco me dijo, con tanta socarronería como mala leche: "Hijo, te tienes que buscar una buena chica y que te ayude a pagar el piso... o bueno, un chico...". Mamááááááá!!!

Bueno, pues precisamente hoy me ha ocurrido una cosa muy graciosa: volvía de tomar mis primeras cañas con los amigos, después de la medicación, caminando hacia Plaza de Castilla por acompañarles hasta el último momento, a pesar de que me voy a pillar un catarro de agárrate y no te menees... dejo pasar no menos de 4 ó 5 taxis durante la caminata.

Al fin, llegamos al coche de Diego. Miro a la izquierda y veo tres taxis parados en el semáforo, a unos 20 metros de distancia. Algo me decía que no tenía que coger el primero. Eché a andar hacia el semáforo con intención de coger otro, no se por qué... pero, claro, acabé cogiendo el primero.

- ¿Adónde vamos?
- A Canillejas, calle blablabla...
- ¿Vamos por blablablabla?
- Perfecto

Dos minutos de silencio. Miro al infinito pensando en mis cosas. No he dicho a mis amigos lo mucho que les agradezco que vinieran hoy a cenar y cañear conmigo. Mañana tengo otra juerga, tengo que dormir bien... pero no tengo demasiado sueño... sí, voy a ver la de Rambo, que en HD se tie...

- Hay que ver cómo está la vida
- Sí
- ¿Viste ayer 30 segundos? Hablaban sobre las horas de más que hay que echar para poder comprar lo mismo que hace unos años
- Pues no
- Yo voy al Mercadona a comprar. La marca Hacendado tiene buenos productos. En ná y menos todos comprando marcas blancas...
- A este paso...

Qué pesados los taxistas que te quieren dar conversación. Vale, son las 3 y pico de la mañana, y este tío debe estar más aburrido que yo que sé, y sin hacer mucho negocio con el taxi, pero estoy pensando en mis cosas... pensaba, sí, la de Rambo. A ver si esta vez me gus...

- Ha subido la gasolina otra vez. A este paso...
- Sí
- Por no hablar de las hipotecas
- Mejor

Eso, que no hable de las hipotecas...

- Porque esa calle a la que vamos es de las nuevas ¿no?
- Sí, más o menos
- Tu piso no tendrá más de 2 ó 3 años...
- No, no los tiene
- Vaya, seguro que la hipoteca te está saliendo por un pico...
- Pues sí
- Es que lo del Euribor, es lo que tiene...
- Eso es

Bueno, parece que se acaba la conversación. Mi ataque de monosílabos siempre funciona.

- Pues seguro que estos años se te ha duplicado la cuota de la hipoteca
- Más o menos
- Y si estás solo, es un montón de pasta...
- Bueno...
- Porque yo también tengo un piso y blablabla
- Claro
- Y mi chico tiene otro piso y tiene los mismos problemas...

Vaya!!! Un taxista "orgullo-gay". De verdad, no tengo nada contra los gays, pero por qué este tío me lo confiesa tan abiertamente??? Leche!!! Que me lleve a casa, no quiero saber nada de su vida!!! Por no mostrar el menor rasgo de discriminación, le digo:

- Ya... y ¿habéis pensado en vivir juntos?

Craso error. He mostrado interés en la vida de este pavo. Me va a costar más caro que la carrera de 15€ a mi casa...

- Pues no, acabamos de empezar. Porque yo soy un poco promíscuo, jajajaja aún no me fío...
- Ya
- Oye, por cierto, ¿tú vives solo?
- Sí
- Jajajaja, y ¿cómo vas tan pronto para casa?
- Estoy cansado
- Y ¿por qué no echamos la última?

¿Cómorrrrrrrrrrr? ¿Qué diceeeee?

- Mira, ya te digo, estoy cansado, además no soy de esa tendencia. La respeto, pero no la comparto.
- Ya, claro... oye, no te dejes pillar por una lagarta cualquiera, ¿eh?
- Descuida

Vaya, pues acabo de completar la semana del todo al revés. Tengo sueño cuando trabajo y no pego ojo por la noche, pierdo la tarjeta del vending, olvido el cargador del móvil en la ofi con todo el finde por delante y una raya de batería, me echo el único helado que me he tomado en 2 años por encima de los únicos pantalones que me puedo poner para salir y ahora que salgo me tira los tejos un taxista gay... me acuerdo de esta canción:



Creo que tenía que contar esto ya... la de Rambo, para mañana!!!

viernes, 23 de mayo de 2008

La noche del domingo

Pues claro!!!!! Mientras el amigo Raúl siga levantando trofeos de éstos en el Bernabeu, no voy a olvidar mi costumbre de relataros lo acontecido… esta vez seré un poco más breve de lo habitual (figuráos lo que sería esto si no), por dos motivos: que ayer no nos jugábamos nada y que hay algunas imágenes que hablan por sí solas… es lo que tiene que mi móvil ya tenga cámara.

Salgo de casa en torno a las 8. Quería conocer los resultados de los implicados en el descenso, pero un desafortunado aguacero ha retrasado los comienzos de los encuentros. Me voy en el descanso de todos los partidos y con el Zaragoza en segunda, a ver si remonta el vuelo y manda p’abajo al Osasuna!!!

Primera señal: llego al portal de la calle y no consigo abrir la puerta: me quedo con el tirador en la mano, y con la llave tampoco se puede abrir… mal rollo, tengo que salir por la rampa del garaje. Cuando abro la puerta automática, me encuentro de frente, bajando la rampa con el coche de mi cuñado, que volvía de no sé dónde. Le pregunto si viene conmigo al fútbol -mi discretísimo atuendo a base de camiseta, bufanda y bocata, me delataba- y el que acaba yendo al fútbol con él soy yo… en su coche, claro.

Vamos oyendo por la radio cómo el Zaragoza empata y el Recre parece abocado al descenso… pero queda mucho… por Dios, que baje el Osasuna!!! Lástima haber empatado en la Romareda, esos puntos inútiles para nosotros hubieran salvado definitivamente al Zaragoza…

Llegamos al Estadio cerca de las 9. No está lleno, ni mucho menos. Hace frío y llueve. No nos jugamos nada. Fin de puente. Rival que no lo es… y además, con previsión matinal de que ni siquiera hubiera saltado al campo. Ningún morbo pasillil añadido. Estábamos sólo los incondicionales. Me entero de los resultados finales. El Rácing jugará la UEFA (bien!!!) pero el Mallorca ha ganado también y manda al Zaragoza a segunda (chasco). Extraños resultados para extraños partidos: en un campo los de Santander y Pamplona acaban abrazados porque han logrado sus objetivos y en el otro los de Mallorca y Zaragoza abatidos porque ninguno los consiguió. Me acuerdo del amigo Chuspe, qué mal lo estará pasando…

Del partido, casi ni hablo. Paseo militar bajo la lluvia. Aplaudimos casi más el primer gol –golazo!!!- del Levante que los tres previos del Madrid. Pero nos vengamos con el golazo de Sneijder, por la escuadra, muy al estilo Beckham. Mi cuñado se ha vuelto para casa en el descanso, de lo aburrido que era el partido, mientras hinchan un enorme globo con forma de muñeco de los Marshmallow (para los de los 80, el enorme malote de los Cazafantasmas).


Una hora después, el árbitro pita el final con un fácil 5-2. Raúl no ha mojado porque su amigo Ruud, con hambre voraz de gol, estiró el pie más de la cuenta en su 3-0, pero lo ha merecido tanto como el que más. Sergio Ramos ha demostrado que es el mejor cabeceador en el segundo palo. Y Guti, que merecía tanto ir a la selección como los dos anteriores, da un curso de cómo poner un balón a ese segundo palo desde la banda derecha con el exterior de la pierna izquierda. Hoy no ha estado Gago, pero con Diarra ha sido suficiente. Codina ha debutado y Metzelder… casi también.

Comienza la fiesta –suponiendo que el mismo partido no lo fuera- con una enorme ovación al Levante, que se fue a segunda con mucha dignidad, a pesar de su situación extrema. La policía empieza a montar un cordón dentro de la grada, porque Raúl va a subir al palco a por el trofeo de la Liga. Entretanto, los hijos de los jugadores empiezan a saltar al campo. Los de Guti, peligrosamente lo hacen caminando por el empapadísimo techo del banquillo visitante, a mi lado.

Sorprendentemente, no hubo resbalones.

Sacamos unas extrañas cartulinas reflectantes para formar vistoso mosaico, que no representa ningún mensaje, pero que en movimiento resulta visualmente impresionante. Una buena idea la de no formar mensaje, el público del Bernabeu se caracteriza por su nula disciplina grupal, todos vamos a lo nuestro, con total espontaneidad.

Y empieza el desfile, porque no sólo Raúl subió al palco. Lo hicieron todos los jugadores. Y pasaron delante de mí:

Los jugadores dan la vuelta olímpica al campo, un año más sin presencia de prensa, que ya tendrá su momento después. Cannavaro lleva una prole de 3 pequeños centrales, hechos a su imagen y semejanza. Heinze aporta dos más, igual que Salgado. Codina pasea a su hijo, el único chaval que debe tener una camiseta de portero del Madrid que no es de Casillas (qué mala suerte!!)

Luego, un espectáculo infumable de media hora de duración, demuestra que no se esperaba que hubiera partido, y se quería dar algo más de peso a la fiesta a base de prolongarla innecesariamente. Las luces se apagan y comienza a sonar el tema principal de “Beowulf”.



Unos chavales semivestidos acompañan a una chavalas semidesnudas, entrando al campo al ritmo de “Los piratas del Caribe” -extraña elección musical, cuanto menos- escenificando no sé qué asunto acerca de los “valores” del club.

No sé, unas chicas subidas en cuatro cuádrigas tiradas, no por caballos, sino por maromos a pecho descubierto con un sombrero de pieles, no sé en qué representa a mis valores como madridista. Alguien dice por ahí “representa a la Cibeles”, claro, por eso son 4… en fin…Esto lo ha debido diseñar un catalán, no hay quien lo entienda.

Una grúa hace descender sobre el césped una especie de jaula que, interminables minutos después, levanta una carpa que acaba siendo piramidal, sobre cuyas caras se proyectan los momentos más memorables del año.

Los Ultras han montado su fiesta paralela y, al grito de “Que salgan los jugadores” -con la música de Guantanamera-, levantan una enorme pancarta semi-traslúcida, con letras transparentes sobre fondo nego, y la leyenda “CAMPEONES” que se deja ver en cuanto encienden vaias bengalas detrás de ella. Lo mejor de la fiesta, sin duda, hasta que, pasado el tostón, comienzan las presentaciones, uno a uno, de los jugadores. El último, el CAPITÁN, saluda como si se estuviese despidiendo (espero que no sea así, por Dios!!!!!!), girando ambas manos sobre su cabeza… Y, claro, los fuegos artificiales. Enorme traca final. Son más de las 12, y los jugadores saltan en un podio montado en el centro del campo. El speaker anuncia el fin de la fiesta agradeciendo el apoyo a la afición y nos manda a casa… con todos los jugadores sobre el césped!!!!!!

Como no me puedo creer que el tema acabe así, esperamos algo más.

Raúl habla con alguien a voces. Sí!!! Le acercan el capote!!! Cuatro verónicas leeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeentas y con un enorme gusto. Este tío es una máquina.

A la salida, presenciamos que Terelu se está haciendo fotos con chavales en su palco privado. En los cinco minutos que tardamos en salir se hizo no menos de 20… fotos.

Por lo demás, sólo espero poder ver algo más sobre la fiesta en la tele, porque realmente no la entendí.

Venga, espero vuestros comentarios.

Hala Madrid!!!