Wall-e es un robot recogebasuras -la versión Pentium de la fregona Vileda- destinado a limpiar una tierra inhabitable por los desperdicios. Los hombres han huido al espacio y viven en una nave tipo crucero tutiplén, más grande aún que el yate del Pocero.
El caso es que lo que se suponía que iba a ser un crucero de cinco años se han convertido en 800, y durante todo este tiempo el pobre Wall-e , sólo en la tierra, sigue trabajando gracias a su capacidad de autorrepararse con piezas útiles de sus compañeros ya rotos.
Wall-e funciona con energía solar, y dispone de un curioso indicador de carga de varios segmentos, como en los móviles, que muestran los siguientes estados:
- Una rallita: 99,995 % de carga
- Dos rallitas: 99,996 %
- Tres rallitas: 99,997 %
- Cuatro rallitas: 99,998 %
- Cinco rallitas: 99,999 %
- Seis rallitas: 100%
Efectivamente, necesita media mañana para cargarse, y desde que se enciende la primera rallita hasta la última pasan 3 segundos. Súper útil el indicador.
Wall-e está programado para recoger basura con sus brazos mecánicos, introducirlos en un compartimento alojado en la parte central de su cuerpo y prensarlos para formar un bloque compacto, pero dispone de algunas funciones curiosas y poco realistas.
Su expresividad es extraordinaria, incluso dispone de unas cejas para mejorar sus gestos. Un detalle superfluo que ningún product manager, y mucho menos un financiero habrían aprobado en el diseño de un cacharro para uso industrial. Pero claro, estamos en el año 2100 y los ingenieros no cambian...
- Qué, ¿le ponemos el módulo de expresividad humana al Wall-e?
- ¿Por qué no? Sólo ocupa 400 Teras, y el software es Opensource
- Fale, me lo descargo en el móvil ahora mismo y se lo paso por yellowtooth en un pis pas.
- Qué guay, tendrá un aspecto muy simpático
- Ya te digo
Sin embargo, su capacidad para producir sonidos, aun existente, es incomprensiblemente limitada...
- Ya puestos, ¿hacemos que hable?
- Paso, como el jefe nos pille poniéndole chorradas al Wall-e se va a mosquear.
- Mira, he trincao un software sintetizador de voz de una cosa llamada Amiga 500, del año catapún. Es súper cutre, colega.
- Jo, qué risa... venga va.
Eva
Eva es un robot (una robot) sonda destinado a buscar indicios de vida vegetal en el planeta tierra. Se supone que la existencia de vida vegetal es un indicio válido de que la vida es factible y por lo tanto, los humanos pueden volver a la tierra. La vida animal – como la de una cucaracha amiga de Wall-e – no vale.
Características generales de Eva:
- Peso estimado: 200 Kg.
- Escáner para identificar vida vegetal.
- Sistema antigravitatorio tutiplén. Puede flotar como si nada.
- Sentido del equilibrio second-to-none. El huevo de Colón hecho robot. A pensar de su forma ovalada se planta en vertical y no se cae ni de casualidad.
- Armada con un cañón fotónico con una potencia de disparo de ¼ de kilotonelada de TNT.
- Velocidad máxima superior a la del sonido.
- Sintetizador de voz del Amiga 500 – sí, qué manía – con 5Kb de memoria dedicada.
- Compleja expresividad facial en pantalla OLED azul, absolutamente inútil para su propósito.
- Compartimento central (muy de moda desde los Teletubbies) para almacenar especímenes vegetales.
Eva, al igual que Wall-e, tiene un profundo sentido de género. Wall-e masculino, y con la inteligencia de un niño de 4 años – nos tienen calaos – y Eva femenina y más lista que los ratones coloraos. Tiene un poco de mala leche y claramente es una estrecha, pero al final se enrolla con Wall-e. Ignoro el posible fruto de tal unión.
La nave Axiom.
Se supone que es un crucero de lujo donde están los 4 ó 5 mil privilegiados que han podido pagarse el billete. Disney no lo dice, pero el resto de la humanidad está muerta. Así de claro.
El atajo de pijos que forma parte del pasaje no da un palo al agua. Se mueven en sillones flotantes con tele incorporada y se pasan el día bebiendo fresisuís y viendo la tele. No caminan jamás ni tienen contacto directo de ningún tipo con sus congéneres. Sólo hablan entre sí por el messenger. Se da a entender que el roce físico entre ellos es inexistente.
Dudas rápidas:
- Hay niños pequeños, bueno, de hecho hay gente ¿de dónde salen, cómo los hacen, cómo nacen?
- ¿De qué viven, de dónde sacan la pasta para comprar los fresisuís si no trabajan?
- No hay viejos. Sólo bebés y personas de una edad aparente de 35 años. ¿Influencias de la Fuga de Logan? ¿Dónde están los jóvenes, de botellón?
- Es más, ¿de dónde salen los fresisuís? ¿Cargaron comida suficiente para 800 años en su momento?
Bueno, en la peli se explica todo de maravilla, es “comida regenerativa” (las comillas son mías). Sin embargo hay algunos problemas para esta explicación:
- Supongamos que efectivamente existe una conexión física entre los residuos orgánicos de toda clase (¡puaj!) y los fresisuís gracias a Dios-sabe-qué invento del futuro.
- La nave Axiom tira constantemente toneladas de desperdicios al espacio ¿es que no han aprendido?
- ¿De dónde sacan la materia comestible? De la tierra no, que se supone inerte.
- ¿De dónde sacan la materia en general?
- Los seres humanos desperdician un montón de energía engordando – están todos cebollones a tope – haciendo que funcionen sus órganos vitales y calentando el asiento. Hay algo que no cuadra, falta energía por todas partes.
- La nave Axiom NO tiene zonas cultivables.
La vuelta a casa:
Tras unos problemillas con el piloto automático – un ordenador concuñado de HAL 900, un cacharro inteligente pero con la misma voz barata comprada en los chinos, deciden que Eva ha encontrado una planta en la tierra, que la vida es viable y que pueden volver.
En el momento que la nave reconoce un espécimen vegetal válido, pone el turbo y tira para la tierra a la velocidad de la luz. Eso sí, te da 10 generosos segundos para que te prepares. 800 años dando vueltas en el espacio y de repente todo son prisas. Estadísticamente hablando, a más de uno el hipersalto le tuvo que pillar en el tigre, de su suerte nada se sabe.
El piloto automático me cae gordo porque es malo malísimo, pero tenía más razón que un santo. Los cebollones en la tierra no durarían ni tres días. Apenas pueden caminar, carecen de las más mínimas nociones de agricultura, pesca, preparación de alimentos, gestión en general... ¡de todo! ¡si son una panda de inútiles!
En los créditos finales se sugiere que todo va fenomenal, que los robots ayudan y que todo vuelve a ser, como dice la canción, la vida en rosa. Es lo que deben llamar la magia de Disney.
Por cierto, muy recomendable y divertida, con unos efectos fantásticos. Si tienes hijos ve a verla, y si no tienes, la verdad no sé a qué esperas. Ponte de una vez, jopelines.
El juguete de Eva, de unos 8 cm, que no se tiene en pie ni hace nada, cuesta 9,90 €. Será guarra...